Los mormones se refugian en los testimonios de los tres y ocho testigos del Libro de Mormón que se pueden encontrar en el prefacio del libro."Si crees mi testimonio sobre el Libro de Mormón; si crees que Dios nos habló a los tres testigos con su propia voz, entonces te diré que en Junio de 1838, Dios me hablo de nuevo con su propia voz desde los cielos, y me dijo que me separara de los Santos de los Últimos Días, pues lo que han intentado hacer contra mi ser hecho contra ellos". David Whitmer (D. Michael Quinn, The Mormon Hierarchy - Origins of Power, Signature Books, 1994, p. 188).
Tras la muerte de José Smith, los testigos vivientes del Libro de Mormón apoyaron a James Strang, quien clamaba haber obtenido una revelación de Dios en la que se le apoyaba como nuevo profeta. Escribio una carta que convencio el apoyo de John Whitmer, David Whitmer, Martin Harris, Hiram Page, John E. Page, William E. McLellin, William Smith, Emma Smith, William Marks, George Millers, incluyendo a la propia madre de José Smith, Lucy Mack Smith. Por lo que la credibilidad de tales hombres queda marcada por la desviación del apoyo a los doce y su posterior salida de la rama brighamita de la iglesia que se marcho a Utah.
Durante la vida de José Smith, muchos de los testigos lo creyeron un profeta caído y que sus nuevas doctrinas iban en contra de Dios, asi mismo José Smith les declaro embusteros y ladrones. Tal confrontación choca con el apoyo de tales testimonios usado para el Libro de Mormón.
Para más información: http://www.irr.org/mit/bom-wit-pt1.html http://www.mormonthink.com/witnessesweb.htm
Conclusión: la historia que rodea a los testigos y sus declaraciones son controvertidas para dar validez al clamo de los documentos incluidos en el prefacio del Libro de Mormón. Que en vida se enfrentara todos a la Iglesia y José Smith es significativo y pone en duda la veracidad de sus propios testimonios.
Como con otras cosas, la Iglesia solo ofrece una pequeña parte de la historia y de las declaraciones, no desea que las otras declaraciones y detalles de los testigos pongan en entredicho el clamo de la veracidad de los testigos y evidentemente sin indagar en el tema la mayoría de miembros desconoce las controversias y puede basar su propio convencimiento en los testimonios.